El emprendimiento que es la voz de los deportados

Ana Laura López es mexicana de nacimiento, pero durante 20 años vivió en Estados Unidos y hace un año fue deportada y regresó a su natal Ciudad de México sin nadie de su familia. Cuando volvió estaba sola y sin recursos monetarios.
Aunque en un inicio buscó ayuda del Instituto Nacional de Inmigración, los empleos que le ofrecían eran muy precarios, por lo que después de vender dulces, decidió que tal vez debería buscar otras opciones.

Conoció a otras cinco personas deportadas en la misma condición de desempleo y juntos crearon un colectivo al que llamaron Deportados Unidos, y más tarde se dedicaron a la venta ambulante y agregaron varios artículos, entre ellos camisetas estampadas. “Nos comenzaron a pedir más camisetas que dulces, así que nos dimos cuenta que nuestro camino iba por ahí. Decidimos comenzar un negocio”, explica.

Más información de emprendimiento en el sitio de Teresa Adriana Perez Romo

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